Nuestra historia
Acacia nació de la idea de que envejecer merece un lugar de verdad
No una institución ni un protocolo. Un hogar con sala de estar, conversaciones largas y la puerta siempre abierta.
← Volver al inicioQuiénes somos
La historia de Acacia
Acacia comenzó hace varios años en Bucaramanga con una pregunta sencilla: ¿cómo debería sentirse un adulto mayor cuando ya no vive solo, pero tampoco quiere sentirse en una institución? La respuesta fue esta casa de la Carrera 33, con su sala amplia, su jardín pequeño y sus puertas abiertas.
Desde el primer día quisimos algo distinto a los grandes centros. Aquí los residentes conocen los nombres de quienes los acompañan, tienen su silla favorita y pueden recibir a su familia en cualquier momento sin avisar. La rutina es flexible porque cada persona tiene su propio ritmo.
Nuestra misión es simple: que cada residente sienta que vive en casa. Que sus días tengan conversación, algo rico para tomar y la tranquilidad de estar bien acompañado. Sin prisa, sin ruido, sin protocolo frío.
Nuestra misión
Acompañar a los adultos mayores con calidez y respeto, en un ambiente que se siente propio.
Nuestra visión
Ser el lugar donde las familias de Bucaramanga confían cuando buscan un hogar, no una institución.
Nuestros valores
Calidez, paciencia, respeto por la autonomía y puertas siempre abiertas para las familias.
Las personas detrás de Acacia
Quienes cuidan la casa
Un equipo pequeño, cercano y comprometido con el bienestar de cada residente.
Lucía Contreras
Directora del hogar
Lleva más de doce años trabajando con adultos mayores. Conoce por nombre a cada residente y supervisa que la casa funcione con calidez y orden.
Andrés Morales
Coordinador de bienestar
Se ocupa de que los días en Acacia tengan variedad y contenido. Organiza las tardes de juegos, las charlas y las actividades que a cada residente le gustan.
Valentina Rueda
Asistente de acompañamiento
Acompaña a los residentes en las tareas cotidianas con paciencia y buen humor. Siempre está dispuesta a escuchar y a encontrar la forma de hacer más fácil cada momento.
Cómo cuidamos la casa
Estándares que sostienen la confianza
Detrás de cada tarde tranquila hay prácticas concretas que nos tomamos en serio.
Entorno seguro y supervisado
La casa cuenta con iluminación adecuada, pisos antideslizantes y personal presente para atender cualquier necesidad del día.
Alimentación preparada en casa
Las comidas se preparan a diario con ingredientes frescos, pensadas para que sean nutritivas y también agradables.
Higiene y limpieza constante
Las habitaciones y los espacios comunes se mantienen limpios y ordenados con revisiones diarias y rutinas establecidas.
Privacidad y discreción
La información de los residentes y sus familias se maneja con cuidado. No compartimos datos con terceros sin autorización.
Comunicación abierta con familias
Mantenemos a las familias informadas con naturalidad. Si algo cambia o hay algo que comentar, lo hacemos directamente.
Respeto a la autonomía
Los residentes deciden cómo quieren vivir su día. Nada se impone. La compañía y la ayuda están ahí cuando se necesitan.
Vivir bien, acompañado
Acacia está en Bucaramanga, en el barrio de la Carrera 33, y es una residencia pensada para adultos mayores que no necesitan atención clínica pero sí valoran la compañía, el orden y los días bien estructurados. Ofrecemos asistencia cotidiana, actividades compartidas y estadía en un entorno que no se parece a un hospital ni a una institución grande.
Lo que nos diferencia es el tamaño. Somos pocos, y eso permite que cada persona sea conocida por su nombre, sus gustos y su historia. No hay turnos de enfermería, no hay pasillos fríos, no hay protocolos impersonales. Hay una sala de estar, una cocina activa y personas que se conocen bien.
Las familias encuentran en Acacia un lugar donde dejar a su ser querido sabiendo que está en buenas manos y en buen ambiente. Las visitas son abiertas, la comunicación es directa y la tranquilidad es real. Si desea conocernos antes de tomar cualquier decisión, estamos disponibles para recibirle sin compromiso.
Le invitamos a conocer Acacia
Puede venir a ver la casa, conocer al equipo y tomarse el tiempo que necesite para decidir. No hay ninguna prisa de nuestra parte.
Escribirnos o visitarnos